Un viaje musical al corazón del britpop y su elegancia
Tres años después de su exitoso regreso, Pulp volvió a hacer vibrar Buenos Aires, reafirmando la conexión tan especial que tienen con el público argentino.
El 12 de junio, la banda británica liderada por el siempre carismático Jarvis Cocker se subió nuevamente al escenario del Movistar Arena, un lugar que ya había sido testigo de uno de sus shows más esperados en 2023. Esta nueva presentación no solo celebró su relación con los fans locales, sino que también reflejó el crecimiento de ese vínculo desde su primera visita en 2012, cuando se presentaron en el Luna Park.
Esta actuación formó parte de su gira latinoamericana “Tú Mereces Más”, un recorrido que siguen realizando tras el lanzamiento de su último álbum More, que ha recibido elogios de la crítica y del público.
Lejos de descansar sobre la nostalgia, Pulp logró un balance perfecto entre sus clásicos y las nuevas canciones. Así quedó claro que siguen siendo una de las bandas más relevantes del britpop. Considerados uno de los cuatro grandes del género, junto a Oasis, Blur y Suede, su actuación del otro día demostró que merecen ocupar ese lugar en la historia del rock.
Pulp y el magnetismo de su líder
El alma de la noche fue, sin duda, Jarvis Cocker. Con su mezcla de magnetismo y elegancia intemporal, se adueñó del escenario. Sus movimientos, un poco desarticulados pero llenos de gracia, y su humor británico crearon un ambiente único en el Arena.
Cocker estuvo acompañado por miembros claves de la banda. Mark Webber llevó las guitarras y teclados con maestría, mientras que Candida Doyle brindó texturas melódicas que invitaban a bailar. Nick Banks mantuvo todo en su lugar con su pulso firme en la batería. Aunque Steve Mackey, el bajista original, falleció el año pasado, la banda se complementó con músicos de gran nivel, sumando un total de nueve personas en escena. La presentación tuvo una riqueza orquestal que agregó un aire cinematográfico a la velada.
Así fue el show de Pulp en Buenos Aires
El concierto se dividió en dos actos. El primer bloque comenzó con la hipnótica e irreverente “Sorted for E’s & Wizz”, que desató la locura en el público. Desde allí, la banda siguió con hits de distintas épocas, como “Disco 2000”, que fue recibida con un estruendoso aplauso, y “Razzmatazz”, una muestra de su estilo único.
Un momento destacado vino con “Spike Island”, que no solo lleva el nombre de su nuevo disco, sino que sumergió a todos en una experiencia visual impresionante. Luego de este clímax, tomaron un descanso de quince minutos. Durante este receso, las pantallas del estadio se iluminaron para que el público pudiera votar por la canción que querían escuchar a continuación. ¡Un detalle que invitó a todos a participar!
La segunda parte comenzó con una nota emocional. Cocker, acompañado de sus compañeros, presentó una hermosa versión de “Something Changed”. Luego, la banda retomó con la poderosa “The Fear”, antes de revelar el resultado de la votación: “Lipgloss” fue la elegida. Su interpretación encendió nuevamente el ambiente.
A partir de allí, continuaron con una racha de canciones que hicieron vibrar a todos: “Begging for Change”, “OU”, y “Acrylic Afternoons”. Para el gran final, Pulp reservó lo mejor: “Mis-Shapes”, “Got to Have Love”, “Babies” y, por supuesto, la emblemática “Common People”. Este hit se convirtió en el momento más electrizante de la noche, llevando a todos a una explosión de energía.
Finalmente, la banda regresó al escenario para tocar “Tina”, cerrando la velada de una manera que no solo complació a todos, sino que mostró la fuerza conceptual de su nuevo disco More. Con esta actuación, Pulp demostró que siguen encontrando maneras frescas y teatrales de conectar con su público, dejando claro que la elegancia y la inteligencia pop nunca han estado tan presentes en su música.